
Estos días todo el mundo celebra que empieza un nuevo año, una nueva época. Ponemos nuestros deseos y esperanzas que con eso cambiarán las cosas que queremos que cambien, mejorarán las que no nos gustan y llegarán las que deseamos.
Decimos constantemente “feliz año”. Yo lo he dicho muchas veces estos días y cuando acabo de pronunciar esas dos palabras me siento un poco rara. Sabemos que es imposible que todos tengamos un feliz año, es más, deberíamos saber que no es posible tener todo un año de felicidad. Yo deseo para mí misma y por supuesto para la míos, que cuando acabe el año, aunque seguramente no todo haya sido feliz, hayamos sentido alguna vez al menos esa sensación de plenitud. Que la sintamos más cerca que lejos y que cuando parezca desaparecer no cesemos en el empeño de volver a encaminarnos a ella.
Además de todo eso, creo que aunque el día 1 de enero a las 0:00 cambiemos un número y pasemos la página del calendario, los años que nos marcan la vida o las fechas que nos hacen entrar en una nueva época no están previamente marcadas y evidentemente cada persona tiene las suyas.
En este 2014 que hemos dejado atrás mis “años buenos nuevos” han sido el 14 de Mayo o el 8 de Octubre. Días que quiero celebrar durante muchos años.
Por todo esto a todos vosotros os deseo que pronto tengáis vuestro propio año bueno nuevo, lo celebréis por todo lo alto y si sentís esa felicidad para la que todos usamos la misma palabra pero que cada uno la definimos diferente, la conservéis durante el máximo tiempo posible.
Que 2015 os traiga muchos años buenos nuevos.
Decimos constantemente “feliz año”. Yo lo he dicho muchas veces estos días y cuando acabo de pronunciar esas dos palabras me siento un poco rara. Sabemos que es imposible que todos tengamos un feliz año, es más, deberíamos saber que no es posible tener todo un año de felicidad. Yo deseo para mí misma y por supuesto para la míos, que cuando acabe el año, aunque seguramente no todo haya sido feliz, hayamos sentido alguna vez al menos esa sensación de plenitud. Que la sintamos más cerca que lejos y que cuando parezca desaparecer no cesemos en el empeño de volver a encaminarnos a ella.
Además de todo eso, creo que aunque el día 1 de enero a las 0:00 cambiemos un número y pasemos la página del calendario, los años que nos marcan la vida o las fechas que nos hacen entrar en una nueva época no están previamente marcadas y evidentemente cada persona tiene las suyas.
En este 2014 que hemos dejado atrás mis “años buenos nuevos” han sido el 14 de Mayo o el 8 de Octubre. Días que quiero celebrar durante muchos años.
Por todo esto a todos vosotros os deseo que pronto tengáis vuestro propio año bueno nuevo, lo celebréis por todo lo alto y si sentís esa felicidad para la que todos usamos la misma palabra pero que cada uno la definimos diferente, la conservéis durante el máximo tiempo posible.
Que 2015 os traiga muchos años buenos nuevos.